Andrews cierra el ciclo de adelantos de su próximo EP False Prophets con “I DON’T WANNA TALK TO GOD”, una pieza cruda y profundamente íntima que condensa tres años de emociones reprimidas en un paisaje sonoro cinematográfico y desgarrador. Es el último sencillo antes del lanzamiento oficial del EP, y llega como una confesión sin filtros, donde el deseo, la vulnerabilidad y la soledad se convierten en materia prima.

La canción fue grabada casi en una sola toma en Second Take Sound, el estudio de Manhattan donde Andrews ya había trabajado en temas como “Recombination” y “Midnight Medicine”. Esa decisión de grabar en vivo le da al track una textura orgánica, casi visceral. “Esto es lo que suenan tres años de supresión, rechazo, soledad, deseo y heridas sin cerrar”, explica. “Es un grito que dice: ‘Te quiero — por favor, quiéreme tú también.’”

Kaneb Andrews Presenta Su Nuevo Sencillo: “I Don’t Wanna Talk To God”
Kaneb Andrews / Foto: Artista

Musicalmente, el tema se apoya en una guitarra acústica y una percusión apenas sugerida, dejando espacio para que la voz lo diga todo. Andrews canta con una intensidad que no necesita adornos. Su interpretación está cargada de matices emocionales, y el desliz de la guitarra acompaña cada palabra como si fuera una sombra. El resultado es una devoción melancólica que, aunque profundamente personal, se siente universal.

Andrews nació como Andrew Kaneb en Wellesley, Massachusetts, y comenzó su formación musical a los siete años con el violín clásico. Más tarde estudió en el New England Conservatory, y fue durante su primer año en Princeton —tras una ruptura amorosa— que encontró en la guitarra una nueva forma de expresión. Desde entonces, ha ido mezclando esa base clásica con influencias como Bob Dylan, Bruce Springsteen y los Beach Boys, herencia directa del repertorio de su padre.

Just to Keep Your Tear Ducts Dry - Official Music Video

Hoy, radicado en Brooklyn, Andrews firma su obra con su nombre invertido, como una forma de mirar hacia adentro y hacia atrás al mismo tiempo. Su proyecto musical se ha ido consolidando como una propuesta que no teme mostrarse rota, ni explorar los rincones más complejos del deseo, la fe y la identidad. Cada canción es una escena emocional, y “I DON’T WANNA TALK TO GOD” es una de las más potentes.

El EP False Prophets se perfila como una exploración honesta de los límites humanos. No busca respuestas fáciles, pero sí se atreve a hacer las preguntas difíciles. Con letras confesionales y una producción que prioriza la emoción sobre el artificio, Andrews construye un universo donde lo íntimo se vuelve colectivo. Su música no grita, pero tampoco se calla.

Midnight Medicine

“I DON’T WANNA TALK TO GOD” se suma a los anteriores sencillos del EP, y marca el cierre de una etapa de adelantos que ha ido revelando capas distintas de su sensibilidad artística. Es un tema que no se escucha, se siente. Y si algo queda claro, es que Andrews está construyendo algo que no se parece a nadie, y lo está haciendo desde el lugar más honesto posible.

Si estás buscando una historia que hable de transformación, de heridas que se convierten en canciones, y de una voz que no teme mostrarse vulnerable, este track merece atención. Andrews no está buscando encajar, está buscando conectar. Y en ese gesto, hay algo profundamente humano.

Kaneb Andrews