Los agitadores sonoros de Liverpool, STONE, regresan con “NEVER AGAIN”, su primer lanzamiento en un año y una reintroducción sin concesiones a su núcleo más visceral. Cruda, directa y completamente autónoma, la banda vuelve con una declaración de principios que es, en todos los sentidos, una reafirmación de identidad: sin adornos, sin filtros, sin miedo.
Lejos de suavizar su mensaje, STONE abraza las texturas feroces del punk y el hardcore para narrar una historia de redención personal y colectiva. “NEVER AGAIN” es un grito de recuperación, pero también una descarga de energía que reencarna el espíritu del grupo, esta vez con más filo, con menos límites, con el control total de su propia narrativa.

Grabado en vivo, el tema invoca la urgencia y la espontaneidad de sus primeros días en fiestas caseras. Nada de pulidos comerciales: esto es STONE en su forma más salvaje y sincera. Para esta nueva etapa —llamémosla STONE 2.0—, el control es clave: tanto el que recuperan sobre su música como el que ejerce Fin Power, cantante y guitarrista, tras adoptar la sobriedad.
“‘NEVER AGAIN’ es un regreso a lo más potente y crudo de STONE”, explica Power. “Es nuestra respuesta al error de haber cedido parte del control a cambio de una supuesta oportunidad de éxito en la radio o en lo viral”.
Sonoramente, la canción no hace prisioneros. Suena a catarsis: arranca con agresividad, estalla en los estribillos y culmina con una intensidad que golpea con más fuerza en su tramo final. Líricamente, Power desnuda su proceso personal: el camino hacia la sobriedad, el desencanto con las grandes discográficas, y la furia de sentirse tratado como un boleto de lotería desechable. Esa ira, combinada con una sensación de orgullo herido, es la fuerza motriz que alimenta la canción.
Durante la composición, Power encontró inspiración en el universo de Cyberpunk 2077 de Mike Pondsmith. En particular, se aferró al concepto de The Afterlife —el bar mítico donde, si mueres de forma espectacular, tu nombre queda inmortalizado con una bebida—. “Cyberpunk trata de derribar a las grandes corporaciones”, señala Power. Y en ese espíritu de resistencia, STONE halla su voz renovada.
Con la mirada en el futuro, la banda no busca viralidad ni fórmulas: solo quiere volver a conectar con el mundo real. Ya sea a través de la rabia, el sudor, la tristeza o la euforia más pura, su misión es una sola: recuperar el pogo como ritual y devolver el punk a donde pertenece.
No te pierdas a STONE en directo este verano.
15 de agosto – Pukkelpop, Hasselt, BE
30 de agosto – This Feeling By The Sea, Bridlington, Reino Unido





















