The New Eves son una banda que no se parece a nadie. Desde Brighton, el cuarteto formado por Violet Farrer (guitarra, violín, voz), Nina Winder-Lind (cello, guitarra, voz), Kate Mager (bajo, voz) y Ella Oona Russell (batería, flauta, voz) acaba de lanzar el doble single “Red Brick” / “Whale Station”, producido por Marta Salogni (Bjork, English Teacher, Black Midi, Gorillaz) y editado por Transgressive. Es el primer material nuevo desde su aclamado debut The New Eve Is Rising, y marca el inicio de una nueva etapa creativa para el grupo.
“Red Brick” nació como un jam espontáneo en Rockfield Studios, justo después de terminar la grabación del álbum. Estaban cargadas de energía, y Violet empezó a recitar un poema sobre su viaje a Nueva York encima de la música. “Todos dijimos: ¿qué fue eso?”, recuerdan. El tema se convirtió en una especie de bisagra: el cierre emocional del disco y el punto de partida hacia algo nuevo. Es también el primer tema donde Nina se anima con la guitarra líder, y donde Violet se suelta por completo. Según ellas, grabarlo tan pronto después del álbum fue una locura, pero también una forma muy liberadora de seguir creando sin pausa.

“Whale Station”, por su parte, tiene una historia distinta. Surgió como una improvisación en una casa en el campo sueco, con Ella leyendo fragmentos del libro Whale Nation como si estuviera canalizando algo. La energía fue tan intensa que terminaron exhaustas. Aunque no pudieron usar las palabras originales, eso las llevó a escribir sus propias letras, en modo nerd total. El resultado fue más una columna vertebral que una canción cerrada, pero justo eso les gustó: dejar espacio para que la música se armara sola.
En el estudio, decidieron no tener un plan. Querían que “Whale Station” fuera principalmente improvisado, y Marta Salogni entendió perfectamente esa intención. Grabaron casi todo en vivo, dejando que el tema se revelara por sí solo. “La canción sabía lo que quería ser, y nosotras simplemente la seguimos”, dicen. Esa forma de trabajar, intuitiva y abierta, define mucho de lo que es The New Eves: una banda que confía en el proceso, en la colaboración y en el poder de lo inesperado.
Whale Station
Lo que también destaca en este lanzamiento es que todo —composición, interpretación, producción, mezcla y masterización— fue hecho por mujeres. No como un gesto simbólico, sino como una práctica real que atraviesa su forma de hacer música. Cada decisión, cada capa del sonido, cada verso, tiene esa mirada colectiva que se siente en la escucha.
The New Eves no encajan en categorías fáciles. Su música mezcla lo poético con lo visceral, lo clásico con lo experimental. Hay cello, flauta, guitarras distorsionadas, voces que se entrelazan y estructuras que se desarman. Lo suyo no es seguir fórmulas, sino explorar territorios nuevos con cada canción. Y en “Red Brick” / “Whale Station” eso se nota: son dos piezas distintas, pero conectadas por una misma curiosidad.
The New Eves - Cow Song
Después de un debut que las puso en el radar, este nuevo lanzamiento confirma que The New Eves no están repitiendo nada. Están abriendo puertas, probando cosas, y dejando que la música las lleve. No hay prisa, pero sí una urgencia emocional que atraviesa todo lo que hacen. Lo que viene después, según ellas, ya empezó.
Con este doble single, The New Eves muestran que su universo sigue expandiéndose. No se trata solo de canciones, sino de procesos, de ideas compartidas, de momentos que se transforman en sonido. Y si “Red Brick” es el primer paso hacia algo nuevo, “Whale Station” es la prueba de que ese camino puede ser tan libre como intenso.

























